Dos proposiciones s1,s2, son lógicamente equivalentes cuando la proposición s1 es verdadera (respectivamente, falsa) si y solo si la proposición s2 es verdadera (respectivamente, falsa).
Decimos que dos proposiciones son equivalentes cuando cada una de ellas implica a la otra. El camino usual para probar la equivalencia de dos proposiciones consiste en deducir cada una de ellas a partir de la otra.
Ejemplo: Las fórmulas siguientes son equivalentes:
(p → ¬q) ∨ (¬p ∨ r) ¬p ∨ ¬q ∨ r